lunes, 12 de octubre de 2015

EL OBJETIVO DE LA CONTABILIDAD DE COSTES

EL OBJETIVO DE LA CONTABILIDAD DE COSTES, TAMBIEN LLAMADA CONTABILIDAD ANALÍTICA O DE GESTIÓN

En la situación económica actual y futura, marcada por  (La globalización de los mercados que hacen aumentar la competencia; La incertidumbre en torno a la viabilidad  y evolución financiera que haga sostenible a través del tiempo a las empresas; Los cambios, cada vez más rápidos, en la tendencia y en las necesidades de los clientes), la reducción de costes (optimización de recursos) se ha convertido en una prioridad



Además, se tiene la necesidad de Optimizar los flujos de liquidez (reducir los costes de financiación externa)



Optimizar la productividad y eficiencia de los procesos y actividades clave (aumentar la utilidad de los costes de estructura, y mantenerlos siempre adaptados a las necesidades) 




Optimizar la rentabilidad (aumentar el margen de beneficio de los productos o servicios, respecto de los costes necesarios para desarrollarlos).



En cualquier caso, no todas las empresas manejan de forma eficiente sus finanzas internas, lo que puede acabar aumentando de forma innecesaria sus costes. Con este objetivo, numerosas compañías utilizan una herramienta conocida como contabilidad interna, analítica, de gestión o contabilidad de costes.
Y es que la contabilidad financiera, a pesar a su indudable importancia no solo de cara a la información que proporciona a los agentes externos sino también de cara a la gestión financiera, no es suficiente. La contabilidad de costes va más allá, al explicar: Cuál es el coste de cada proceso productivo dentro de la empresa, entendiendo como tales a aquellas áreas que transforman inputs en outputs; Cuál es el coste de los productos o servicios, para llegar a ver los valores añadidos y el margen de beneficio.

En realidad, a pesar de que se confeccionan de forma separada, estas contabilidades se intercambian información y se retroalimentan. De este modo, la contabilidad de costes necesitará la información suministrada por la contabilidad financiera, mientras que esta precisará de los datos obtenidos de aquella para valorar (cualitativa y cuantitativamente): Los Inventarios en almacén de la empresa, los cuales determinarán que compras son gasto "coste", y que compras NO son gasto sino inversión; Los Costes de los procesos y actividades clave; La Eficiencia y Productividad, de los costes de estructura; Los costes Financieros por necesidad de financiación externa; La rentabilidad y el margen de beneficio, El número de bienes o servicios a vender para cubrir los costes totales "fijos y variables".




En general, la contabilidad de costes es una herramienta que trata de explicar dónde se ha generado cada parte del resultado final y en qué cuantía, de modo que la empresa puede detectar qué departamentos o actividades de la empresa están consumiendo más recursos con el objetivo de gestionar de una manera más eficiente las finanzas de la misma.
Aunque en un principio su utilización se reducía al análisis de la estructura de costes de grandes empresas industriales (y, de hecho, antes se conocía como contabilidad industrial), en la actualidad su uso se ha extendido a todo tipo de empresas, incluyendo empresas comerciales y de servicios, grandes, medianas y pequeñas, porque todas, tienen la necesidad de competir: Buscando diferenciación y especialización; Y en igualdad de condiciones vía  (Optimización de Recursos, Eficiencia y Productividad; Rentabilidad y Beneficio).


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