miércoles, 30 de septiembre de 2015

SI ERES AUTONOMO DESCUBRE COMO COBRAR UNA PENSIÓN MÁS ALTA



¿Eres autónomo? Descubre cómo cobrar una pensión más alta

El aumento de la base de cotización es fundamental para acceder a una mejor prestación.
La pensión media que cobraron (678,61 €), en 2014, los autónomos jubilados, y que representa tan solo el 60% de lo que percibieron los asalariados (1.143,19 euros), de acuerdo con los datos de la Seguridad Social. El importe ingresado por los autónomos es incluso inferior a la prestación media del sistema, que alcanzó el año pasado los 871,01 euros al mes.
¿Cómo se explica esta diferencia abismal? Los autónomos cotizan por bases más bajas. Mientras la media de cotización de los trabajadores por cuenta propia es, de acuerdo con los últimos datos disponibles, 999,27 euros, la de los asalariados alcanza los 1.703,71 euros. El resultado: pagan menos a la Seguridad Social, lo que acaba generando menos derechos futuros. Esto puede producirse porque, mientras los asalariados tienen una base de cotización —pagada entre ellos y el empresario— que se fija en función de su salario, los autónomos pueden elegir la base por la que cotizan, que no está vinculada a sus ingresos laborales.  

¿Cuánto hay que cotizar?

En el primer trimestre de 2015, el 86% de los autónomos estaba cotizando por la base mínima. Esto significa que, independientemente de sus ingresos, es como si cobraran 884,40 euros al mes. El último informe de la Seguridad Social detalla que este porcentaje rebasa el 90% del colectivo cuando la edad es inferior a los 50 años y en el caso de los trabajadores que llevan menos de cinco años dados de alta.
“Lo idóneo sería cotizar por rentas reales, sin importar la edad que uno tenga”, sugiere César García, secretario institucional de la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA). “Todo es directamente proporcional a lo que se cotiza. No se trata sólo de la jubilación, sino también de las demás contingencias, como la enfermedad profesional o el accidente de trabajo”, argumenta. 
Expertos en AHORRO aconsejan cotizar más “para tener una pensión decente”, y que esta cuantía alcance por lo menos los 1.500 euros. “Es más o menos la mitad de la base máxima [3.606 euros] y se corresponde al sueldo medio en España. Esto significa abonar a la Seguridad Social algo más de 400 euros al mes, en lugar que los 260 euros de la base mínima o los aproximadamente 1.000 de la máxima. 

¿A qué edad hay que aumentar la base?

La ley actual establece que la pensión pasará, paulatinamente, a calcularse sobre lo cotizado durante los últimos 25 años trabajados, y ya no sobre los últimos 15, como hasta 2012. Este año, quien se jubile tendrá que tomar en cuenta los últimos 18 años. De la misma manera, la edad exigida para jubilarse subirá desde los 65 años hasta los 67 años en 2027 —en 2015, 65 años y tres meses—, y los años de cotización exigidos irán incrementándose desde los 35 y 3 meses de 2012 hasta los 38 años y 6 meses en 2022 —en 2015, 35 años y 9 meses—.
“Con la ley actual, habría que empezar a preocuparse por la jubilación a partir de los 42 años. También existe la opción, dado que la jubilación es voluntaria, de cotizar dos o tres años más allá de los 67, para desplazar más adelante la fecha en la que dejemos de trabajar".
A partir de los 47 años también empiezan las limitaciones para elegir la base de cotización. El autónomo que tenía esta edad el pasado enero y que en diciembre de 2014 estuviera cotizando por una base igual o superior a 1.926,60 euros podrá seguir eligiendo entre la base mínima (884,40 euros al mes) y la máxima (3.606 euros al mes); aquellos trabajadores por cuenta propia que, a 1 de enero de 2015, ya habían cumplido los 47 años y estaban cotizando por debajo de los 1.926,60 euros, ya no podrán cotizar por la base mínima de 884.40 euros al mes. Tendrán que hacerlo al menos por 953,70 euros. Y también su techo máximo cambia, y se rebaja a los 1.945,80 euros. Es decir, si un trabajador por cuenta propia de 47 años ya cotizaba por encima (entre 1.926,61 y 3.606 euros) podrá superar el listón de los 1.945,80 euros.
“Puedes cambiar la base hasta llegar a cierta edad, los 47 años”, resume García de UPTA, “pero hay que tener cuidado, porque como se te pase el plazo para contratar la tarifa máxima ya no vas a poder subir la base de cotización cómo quieras”.

¿Cómo se aumenta la base de cotización?

“La modificación de la base de cotización puede realizarse dos veces al año, tanto al alza como a la baja”, explica Celia Ferrero, vicepresidenta ejecutiva de ATA (Federación Nacional de Trabajadores Autónomos). “El procedimiento consiste en la apertura de dos periodos anuales en los que se puede efectuar la solicitud de modificación, aunque no tendrá efectividad inmediata”, precisa. 
A partir de los 47 años empiezan las limitaciones para elegir la base de cotización
El primer periodo va del 1 de enero al 1 de mayo, y se hace efectivo desde el 1 de julio; el segundo va del 1 de mayo hasta el 1 de noviembre y empieza a tener efectividad el 1 de enero del año siguiente. Además, la norma permite la actualización constante de las bases de cotización acorde con el incremento de las bases máximas. Por ejemplo, este año el Gobierno incrementó la base máxima en un 0,25%, de 3.597 a 3.606 euros, así que el autónomo tiene la opción de que su base crezca en el mismo porcentaje para que no quede desfasada.  

La opción del ahorro privado

Aunque el 25% de los autónomos ha afirmado cotizar por la base mínima por falta de confianza en el sistema público, solo algo más de la mitad del colectivo cuenta con ahorros o algún plan de previsión complementario, de acuerdo con un reciente estudio elaborado por Vida Caixa y la Universidad de Barcelona. Ferrero, de ATA, también recuerda que nadie nos asegura que, al llegar la edad de jubilación, todo siga como ahora: “Hace falta calcular bien porque puede que haya posteriores cambios normativos”.
En este escenario, fomentar el ahorro privado puede convertirse en una ayuda importante para muchos trabajadores. Una de las opciones disponibles son los planes de pensión, cuya inmediata ventaja está en la fiscalidad: el pago de los impuestos —que figurarán como rendimiento del trabajo— se aplaza al momento del cobro y hasta los 50 años se pueden deducir hasta 8.000 euros anuales (pero NO interesa meter cantidades que superen los límites marcado en la normativa actual del IRPF). Además, a partir de enero de 2015 se pueden rescatar voluntariamente a los 10 años. Otra alternativa son los planes de pensión asegurados (PPA), un producto muy parecido, salvo que, en este caso, la rentabilidad es fija.
También existe la opción de invertir en otros instrumentos (MEJOR CONSULTAR CON  EXPERTOS EN PRODUCTOS DE AHORRO, SOBRE LOS DISTINTOS TIPOS EXISTENTES Y LAS INCIDENCIAS FISCALES "IRPF" EN LA RENTABILIDAD, PARA ASEGURAR LA CAPACIDAD ECONÓMICA FUTURA), como los fondos de inversión. Se aconseja que cuanto más joven sea el trabajador, más tengan renta variable —con más riesgo y volatilidad pero más rentabilidad—, y más renta fija a medida que se acerque la fecha de jubilación. “Lo importante es que se trate de instrumentos de ahorro que batan la inflación": “A partir de los 40 hay que pensar en que 1.000 euros al mes son el futuro. O LOS COTIZAS O LOS MUEVES, PERO NO TE LOS GASTES”.

PERMISO DE PATERNIDAD PARA AUTONOMOS



El permiso de paternidad de un autónomo: días y retribución. 

         
         El periodo máximo duraría hasta 20 días en función de una serie de condiciones.
Publicación de Iván García Iglesias (cincodias.com TERRITORIOPYME)

          Entre los derechos que tienen los autónomos también se encuentra el permiso de paternidad. La Mutua o el Instituto Nacional de Seguridad Social son los encargados de afrontar este subsidio cuando haya un nacimiento, adopción o acogimiento de un bebé. Equivaldrá al 100% de la base reguladora que esté determinada para la prestación de Incapacidad temporal por contingencias comunes, que en el caso de la mayor parte de los trabajadores por cuenta propia representará la base mínima por la cual cotizan, que el año pasado estaba situada en 875,70 euros.
          Hay una serie de requisitos que exigen para disfrutar de esta prestación. En primer lugar hay que estar al corriente de pago en las cuotas a la Seguridad Social y presentar una declaración de situación de actividad en el modelo disponible que puedes encontrar en la web de la Seguridad Social durante los 15 días posteriores a la fecha del comienzo del descanso. También deberemos informar a la Mutua o al INSS a la hora de solicitar la ayuda de paternidad que progenitor se encargará de disfrutar el permiso y la forma con que lo hará, es decir, de manera simultánea o sucesiva.
          Cuando surja la situación de paternidad y el autónomo esté cobrando la prestación por cese de actividad (paro), se detendrá la ayuda y pasará a cobrar la prestación por paternidad que se encargarán de gestionar el INSS o la Mutua. Una vez que finalice la ayuda de paternidad, serán estos organismos los que se encarguen de comunicar al SEPE que se reanude la protección durante el tiempo que le quede pendiente.
          En cuanto a la duración, periodo máximo será de 13 días ininterrumpidos, que se podrían ampliar en dos más por cada hijo que tenga a partir del segundo, en los casos de parto, adopción o acogimientos múltiples. Esta cifra se ampliará hasta los 20 días cuando el nacimiento o adopción tenga lugar en el seno de una familia numerosa o cuando adquiera esta condición, aunque también cuando haya algún miembro de la familia con discapacidad en grado igual o superior al 33%. También será de 20 días el periodo de permiso cuando el niño nacido, acogido o adoptado, cuente con una discapacidad de al menos el 33%.

HACIENDA DESTAPA FRAUDES CON TÉCNICAS INFORMÁTICAS



Hacienda destapa fraudes por 775 millones con técnicas informáticas
(Publicado por el periódico digital El País)


La Agencia Tributaria refuerza la lucha contra los programas informáticos de doble uso que permiten llevar una contabilidad paralela
La Agencia Tributaria ha aflorado en tres años unos 775 millones de euros defraudados a través de programas informáticos de doble uso, que permiten llevar una contabilidad b y rebajar la facturación oficial. Las empresas que los usan son de tamaño mediano, cadenas de restaurantes, textil, o repuestos de automóviles que tienen un importante volumen de pagos en metálico. La Agencia ha impulsado las técnicas de auditoría informática que permiten destapar este tipo de fraudes. Además, proporcionan indicios —por ejemplo rentabilidades muy bajas en un negocio— para destapar otros fraudes.
Más de un centenar de funcionarios de la Agencia Tributaria participó hace cuatro meses en una de las operaciones más espectaculares del fisco, denominada como White. Irrumpieron de madrugada en las instalaciones de Mercabarna, donde registraron 23 puestos de venta de pescado y 10 oficinas de los mayoristas. La investigación se inició meses antes a raíz de una inspección. Funcionarios de la Agencia descubrieron que algunas de estas sociedades de venta al por mayor utilizaban un programa informático de doble uso que permitía ocultar, deliberadamente, una parte importante de las ventas que se pagaban en metálico. El fisco cifró el fraude en unos 90 millones de euros.
Esta es solo una de las operaciones en la que ha intervenido la unidad de auditoría de la Agencia Tributaria, dependiente de la oficina nacional de investigación del fraude (Onif), el cuerpo de caballería de la Agencia, encargado de los casos más complejos.
Desde el año pasado se ha impulsado la participación de esta unidad en las operaciones de control de la economía digital para detectar actividades opacas. También se ha reforzado su papel en las inspecciones presenciales. Revisan los equipos informáticos de las empresas investigadas en busca de indicios que revelen supuestos fraudes, como por ejemplo una rentabilidad excesivamente baja o un volumen muy elevado de operaciones con tarjetas que hacen suponer que se ocultan operaciones. Estos expertos informáticos de la Agencia destripan los ordenadores de las empresas investigadas como si fueran hackers con licencia oficial.
Las actuaciones a través de técnicas informáticas resultan provechosas para el fisco. En los últimos tres años han aflorado cerca de 775 millones de euros tras participar en más de 8.200 inspecciones. El impulso de estas técnicas por parte de la Agencia es evidente. En los primeros seis meses de este año se han destapado 233 millones, casi la misma cantidad que en todo 2014, cuando se afloraron 241 millones a través de estas técnicas de auditoría informática. Además, entre enero y junio, los expertos informáticos de la Agencia han realizado 1.051 actuaciones, lo que supone un aumento del 63% respecto a las realizadas durante el mismo periodo del año pasado.
"En su lucha contra la economía sumergida, la Agencia Tributaria está apostando con especial intensidad por las entradas y registros en sedes de empresas con expertos informáticos que son capaces de llegar allí donde muchas veces una inspección convencional no puede llegar para analizar la verdadera actividad de los contribuyentes y detectar aquella que se mantiene sumergida", explica el director de inspección Luis María Sánchez.
Una de las operaciones de este tipo más relevante se desarrolló el año pasado cuando el fisco registró a unas 30 empresas del sector textil y del calzado repartidas por nueve comunidades autónomas. Estas sociedades ocultaban hasta un tercio de su facturación con “software de doble uso”. Los técnicos informáticos accedieron a los ordenadores y hallaron un programa contable que tenía instalado un “parche” que permitía modificar la facturación, ocultando algunas ventas.

Cajas registradoras trucadas

Estos programas son rudimentarios y los suelen instalar los informáticos de confianza de los defraudadores, pero también hay algunas aplicaciones complementarias —Phantomware o Zapper— a los programas contables que permiten desviar ventas a la caja b. Incluso existen mecanismos para “trucar” cajas registradoras para eliminar las operaciones en metálico y conducirlas a la contabilidad en negro.
El director de inspección lo explica: "Se trata de actuaciones que afectan a sectores de actividad muy diversos y que permiten efectuar regularizaciones muy relevantes, con un importe de fraude aflorado que, en algunos casos, llega a sumar varias decenas de millones de euros."
Otro caso reciente destapó un fraude masivo en desguaces de toda España. Hace tan solo un mes, otros 250 inspectores y técnicos del fisco participaron en una operación que se desarrolló en siete comunidades autónomas. Descubrieron un sistema de ventas en negro de piezas de recambio en vehículo que supuso un fraude en el impuesto de sociedades y en el IVA de unos 70 millones. Esta operación, bautizada como Ballesta, arrancó un año antes cuando se detectó que los desguaces inspeccionados aparentaban concentrar su actividad en la venta de chatarra cuando en realidad su actividad principal era la venta de recambios, que se pagaban en metálico y se escondían al fisco.

Recaudación récord

Este tipo de actuaciones, en conjugación con el plan de incentivos puesto en marcha por la Agencia Tributaria, están llevando la recaudación de la lucha contra el fraude a cifrás récord. Durante los seis primeros meses del año, Hacienda ha ingresado 6.600 millones de euros procedentes de actuaciones del fisco, un 20% más que en el mismo periodo del año pasado y la mayor cifra en el primer trimestre de un año de la serie histórica de la Agencia Tributaria.
"Estas actuaciones se producen al tiempo que la Agencia Tributaria obtiene en este primer semestre de 2015 más de 6.600 millones de euros, un 20% más que en el primer semestre de 2014. Estamos hablando de unas cifras que suponen obtener, en medio año, más que todo lo que se obtenía por lucha contra el fraude hace una década", añade Sánchez

CINCO MEDIDAS QUE PERMITIRÁN A LOS AUTONOMOS COBRAR SIN RETRASOS



Cinco medidas que permitirían a los autónomos cobrar sin retrasos


·         La morosidad continúa siendo una de las principales lacras para los autónomos. Desde las principales asociaciones de autónomos proponen cinco medidas que ayudarían a que se cumplan los plazos de pago y que los autónomos cobren sin retrasos.
La morosidad es uno de los principales problemas para los trabajadores autónomos y pequeñas empresas. Actualmente, tanto Administraciones Públicas como Empresas pagan tarde a los autónomos. Mucho más tarde de lo que marca la legislación como tiempo máximo para abonar una factura (60 días). Este problema, que impide a los autónomos evolucionar y continuar con su actividad con normalidad, tendría solución. Así lo consideran desde la Federación de Nacional de Trabajadores Autónomos, que ha expuesto sus cinco propuestas para reducir la morosidad y que los autónomos cobren sin acumular retrasos.
Las cinco medidas
·         - Crear un cuerpo específico de inspección que vigile la morosidad.
·         - Constituir un recargo del 20% en el momento en el que se superen los plazos de pago legalmente establecidos.
·         - Crear un régimen que sancione a aquellas empresas que incumplan los plazos de pago con sus proveedores de forma reiterada.
·         - Habilitar un buzón para que los proveedores, de forma anónima, puedan denunciar a los que incumplan los plazos de pago de sus facturas en el tiempo marcado por ley.
·         - Que la Comisión Nacional de la Competencia (CNC) asuma esta competencia, y asuma los plazos de pago como un instrumento de competencia desleal.

Los autónomos, muy perjudicados por la morosidad
Hace unos días conocíamos el dato de la morosidad en junio. El periodo medio de pago a los autónomos, desde la fecha en la que se emite la factura, está en 93 días, en junio de 2015, superando en ocho días, el periodo del último informe, realizado por el Observatorio del Trabajo Autónomo de ATA. Cierto es que las Administraciones Públicas han reducido su periodo de pago a los autónomos en un 43% (68 días) en los últimos tres años. Han pasado de una media de 161 días en 2012 a 93 días en junio de 2015. Sin embargo, la morosidad continúa siendo uno de los principales problemas de los autónomos en nuestro país, por lo que ATA quiere acabar con este problema radicalmente, y para lo que presenta las cinco medidas.
Tolerancia cero a la morosidad
Lorenzo Amor, presidente de ATA, ha aprovechado su intervención durante la cuarta sesión del curso de Verano de la UCM en San Lorenzo de El Escorial 'Cómo ser un buen emprendedor' , para declarar que la organización de preside reconoce “los esfuerzos de los tres últimos años, ya que los resultados se han visto y se ha reducido en un 43% menos la deuda con los autónomos pero desgraciadamente aún el plazo medio de pago triplica lo que establece la Ley”, pero, que pese a esos avances hay que “acabar con la morosidad como una prioridad absoluta y actuar de forma contundente contra ella. Más allá de la morosidad pública, no tiene sentido que las grandes empresas, con todos sus recursos no sean capaces de cumplir la ley como hacen los autónomos. La morosidad no puede convertirse en una técnica financiera de flujo de caja. Debemos tener tolerancia cero con la morosidad”.